No empiece las jornadas con estrés : « Me levanté a las 6 de la mañana y cogí el coche para llegar a tiempo, pero entre atasco y atasco, acabé por llegar media hora tarde. Aquella mañana tenía que hacer una presentación, y antes de comenzar ya estaba estresado ».
Si su presupuesto y su tiempo se lo permiten, le aconsejamos llegar la tarde anterior al inicio del seminario. Después de una buena cena, una charla distendida en el bar o junto a la chimenea, y una noche de sueño reparador, todo el mundo acudirá puntual al inicio de las sesiones, frescos y despejados, lo que sin duda redundará en un mejor rendimiento durante la jornada. Y para compensar, ¿por qué no acabar el último día a primera hora de la tarde de manera que cada cual pueda estar en su casa para la cena ?
Benefíciese de la posibilidad de alojarse en el mismo lugar que acogerá sus reuniones para reforzar, así, el espíritu de equipo : « Venía de Estados Unidos y no conocía a ninguno de mis colegas europeos. Un partido de fútbol y unas miniolimpiadas me permitieron integrarme rápidamente en el grupo ».
Tanto durante el día como en las veladas, podemos organizar para usted numerosas actividades que ayudarán a los miembros de su equipo a conocerse mejor, a estrechar vínculos entre las diferentes culturas, a establecer un espíritu de cooperación o, por qué no, de competitividad, y a celebrar juntos los éxitos. Imagine que tienen previsto pasar cinco días entre nosotros : ¿qué le parece organizar, durante el tercero y el cuarto, un concurso de cocina con nuestro chef ? O si se quedan tres días, ¿por qué no dedicar la tarde del segundo a unas miniolimpiadas ?... Le ofrecemos más de 40 posibilidades de esparcimiento que procurarán distracción a los participantes y, al mismo tiempo, les ayudarán a reforzar su espíritu de equipo.
Los tranfers desde el aeropuerto : « Si lo hubiera sabido, habría dejado a Châteauform’ encargarse de todo, como me habían propuesto ».
Los taxis de los aeropuertos no conocen todos los rincones de cada región : después de dar vueltas y más vueltas (con el taxímetro, claro está, sin dejar de avanzar), los participantes acaban por llegar tarde y cansados. Déjenos ocuparnos de los transfers o, en cualquier caso, asegúrese de entregar a cada miembro de su equipo el plano de situación que nosotros le habremos enviado con antelación.
Deje tiempo al tiempo
Deje tiempo al tiempo : « No entiendo por qué durante un seminario residencial hay que acabar tan estresados como en el despacho y sin tiempo siquiera de poner un pie en el exterior ».
Reserve un tiempo para los encuentros, los intercambios de ideas, las charlas informales, la relajación. Cosas tan simples como un masaje, una visita al huerto, una partida de ping pong, un paseo por el bosque, un receso más largo entre las sesiones no sólo harán las reuniones más llevaderas para los participantes, sino que aumentarán notablemente su eficacia.