Las comidas y las cenas se sirven en el comedor, que, gracias a sus enormes ventanales, disfruta de abundante luz natural y ofrece una vista extraordinaria. Y como en los demás establecimientos Châteauform’, también aquí el chef dispone de un huerto en el que recoger cada día las hierbas aromáticas y las verduras frescas que utilizará en la elaboración de sus creaciones.