El Chalet ofrece salones enteramente de madera que desprenden el aroma cálido de las casas suizas tradicionales y desde cuyas ventanas es posible disfrutar de la extraordinaria panorámica de las montañas. El bienestar se respira en todos los rincones : conversando en torno a una copa de vino, leyendo el periódico o, simplemente, relajándose en el piano-bar...