El palacio propiamente dicho cuenta, en la planta baja, con un comedor, diversos espacios destinados a comidas informales, una biblioteca, un salón de fumar y varios salones, dos de ellos dedicados al billar. Muy cerca se alza el caserío de una antigua granja al que se accede por la calle Officinale y que ha sido rehabilitado y acondicionado para albergar, en la actualidad, vestíbulo, salas de reuniones de diferentes dimensiones, comedor y su propia cocina.